Columna de enero de Manu Colombo

Proponete ser tu Mejor Versión en este 2022:

Desde hace años acompaño a miles de personas en procesos transformacionales y lo

primero que detecto es cómo nuestro modelo de aprendizaje se encuentra en total crisis,

porque acumulamos información y poco hacemos con ella para que nos traslade a una

nueva manera de estar presentes en nuestro día a día.

Por eso, hoy quiero compartirte cómo el modelo ontológico está cambiando el mundo y

regalarte algunos tips para que tengas a mano en las circunstancias que se te presenten.

Partamos de la base de que a las personas nos suceden hechos, y todo lo bonito o feo de

esos hechos pertenece al juicio que emitimos acerca de lo acontecido. Hemos aprendido a

contarnos cuentos que vienen cargados de una cierta emocionalidad y palabrerío que

aprendimos desde muy chicos con nuestra familia, maestros, cultura, etc.

Lo cierto es que lo que nos contamos sobre lo que sucede es lo que no nos deja sentirnos plenos.

Entonces, escucho cientos de historias en las que los protagonistas tienen todo para estar bien y, sin embargo, no lo logran.

Cambiar esa manera de pensar, sentir y ver la vida puede lograrse siendo acompañados

por un otro, que con su mundo de interpretaciones más amplio que el propio, me ayuda

a mirar con mayor perspectiva. ¿Por qué necesitamos de otro? ¡Porque cada persona es

ciega al contexto en el que vive!

Importante a considerar: ninguna persona ve la REALIDAD tal cual es. Solo PROYECTAMOS

de acuerdo a lo que somos capaces de distinguir. Entonces, como seres humanos somos

mucho más grandes de lo que creemos.

Por eso te regalo estas 3 distinciones para que te guardes en el pecho para transitar este

2022:

La primera, ACEPTACIÓN. Hay hechos que no se pueden cambiar, simplemente son y

suceden de cierta manera. Por ejemplo, en la muerte no hay posibilidad de recuperar esa

vida. Ahora bien, imaginá que esa persona partió de este mundo por un cáncer en sus

pulmones gracias al efecto del tabaco. Es importante que sepas que aceptar no es

sinónimo con estar de acuerdo. Eso significa que vos no replicarás esa forma de vivir, sino

que estarás en paz con el destino que el otro eligió para su vida. Así que, sin aceptación no

hay PAZ. ¿Y sabés qué? La vida está llena de este tipo de fenómenos, como por ejemplo, el

coranovirus. Ya está sucediendo y el mejor punto de partida es aceptar que nos

encontramos conviviendo con él.

La segunda clave es AMAR. Cuando logro entrar en amor con alguien o algo dejo de insistir en

modificarlo para que se adapte a mí. A veces buscamos que una persona se

modifique para sentirme más cómodo, pero debemos recordar que no podemos pedir lo

que el otro no tiene disponible. Es como pedirle a un limonero que dé arándanos solo

porque me gustan más. No es posible. Solo cuando la otra persona decide el cambio este será

posible.

Solemos perder relaciones valiosas por los caprichos de cambio, y si ya nos sucedió es

momento de que el amor se haga presente.

La tercera pauta: ELEGÍ. Lo que diferencia al ser adulto es la capacidad de elección. Sucede que muchas veces creemos estar eligiendo pero seguimos modelos, entonces nos frustramos cuando obtenemos el resultado. ¡Elegir nos da terror! Y además genera culpa, porque cuando tomo una cosa estoy dejando otra, que posiblemente también sea valiosa.

Querida comunidad de Rosie, los invito a reflexionar sobre estos tres puntos y les dejo una

pregunta para que los guíe en este nuevo ciclo que estamos comenzando.

¿Quién vas a elegir ser mediante tu hacer cuando la VIDA te presente ciertas circunstancias?

Manu Colombo

@manucolombomov