La necesidad de complacer: un obstáculo para nuestra autenticidad

¡Hola! A continuación, les dejo la columna de Delfi de Achával de septiembre:



"Hoy quiero compartir con ustedes una fuerte tendencia que aparece en mis

consultas de pacientes adultos y parejas, que tiene que ver con una fuerte tendencia

al sufrimiento que implica 'complacer al otro a cualquier precio: hacer lo imposible

por ser simpático/a y complaciente, decir 'sí' aunque no quisieran, procurar

anticiparnos a lo que los demás esperan de nosotros/as.

Revisando mi historia personal me di cuenta de que yo siempre había sido 'la chica

buena': buena alumna, una hija que no generaba mayores problemas, amiga

empática, voluntaria en diferentes instituciones. Pero entre mis 20 y mis 30 me

encontré en un punto de inflexión.

Detrás de todo eso 'bien hecho' había una profunda sensación de INFELICIDAD. Nunca me consideraba lo suficientemente buena aunque recibiera halagos por mis méritos, y por mucho que me esforzara en ser buena, agradable y servicial. Mi mente se atormentaba con constante autocrítica, aspirando siempre a una perfección en la que me quedaba corta, y me frustraba.

Además, muchas veces, cuando pienso en mis primeras relaciones de pareja (ex novios, no se preocupen, quedarán en el anonimato), me recuerdo en varias situaciones haciendo determinadas cosas para encajar en el prototipo del otro, y así sentirme aceptada y gustarme un poco más a mí misma. Hoy, me doy cuenta de que el tema es exactamente AL REVÉS. Para sentir que pertenezco DE VERDAD, tengo que poner sobre el tablero de la vida y de mis vínculos más cercanos mi yo más auténtico, el POSTA, venga lo que venga. Tengo que animarme a decir “esto SOY YO”. ¿Y saben cómo consigo eso? Solamente aprendiendo, día a día y con mucho esfuerzo, a AMARME A MÍ MISMA. Así que, si quieren ahorrarse tiempo y energía, arranquen al revés, cultiven el amor por ustedes mismos/as, TAL CUAL SON. Difícil tarea, ¿no? Pero siempre se puede volver a empezar por decisiones muy simples y muy concretas. Podemos empezar desde la autocompasión, el autocuidado, el registrar qué necesita mi cuerpo y mi mente HOY. Pase lo que pase. Venga lo que venga. Y así, sólo así, perteneceremos y estaremos en el lugar indicado y con la persona indicada en nuestra vida. Se preguntarán: ¿qué herramientas tuviste para sentirte así? Hoy les comparto cuál fue MI camino. Yo siento que mi salvación (lo digo en chiste, pero si lo pienso, es bastante literal) a esa sensación fueron Mindfulness y Psicoterapia. Con la práctica de Mindfulness pude comprobar que podía prestar atención a mi experiencia sin que me llevara puesta, y liberarme poco a poco de la autocrítica, siendo más amorosa conmigo misma. No fue fácil. Pero poco a poco me di cuenta de que los juicios que me limitaban eran cada vez más suaves. Y también, combinada con una buena dosis de prácticas que cultiven emociones agradables, como el amor bondadoso y la autocompasión, me llevaron a un paisaje en mi mundo interior, con más amabilidad. Por otra parte, la Psicoterapia es una herramienta maravillosa que me enseñó a revisar mi infancia, a darme cuenta de que durante años recurrí a los demás para 'saber' lo que tenía que hacer y desvivirme por complacerlos. Porque creía que si no lo hacía, no me querrían, y se irían… Fuerte, ¿no? Hacer todo bien para no correr el riesgo de que te abandonen. ¿Les resuena esto? Esto moldeó mis relaciones por muchos años. Pero algo cambió cuando empecé terapia. Comencé a desprenderme del miedo, a respetarme a mí misma, a sentir la libertad de decir “no” cuando fuera necesario, y a cambiar mi forma de vincularme con los demás. Sentir cariño por ellos en lugar de sentirme “en deuda” con ellos. Es un montón. Por lo menos para mí. Y les aseguro que este camino no tuvo que ver con dejar de complacer, ni preocuparme solo por mí y que el resto no me importe nada. ¡Todo lo contrario! Esto me ayudó a preocuparme por los demás desde el amor sano y no desde el miedo. No desde el modo supervivencia, sino desde el respeto mutuo. Así que, ¡acá estoy! Y este camino no termina, por supuesto. Pero si todo esto que cuento te resuena, si querés preocuparte menos por lo que los demás piensen de vos y conectarte más con tu propia vida, hacer foco en tu interior, en tus valores, te invito a mis cursos online Introducción a Mindfulness y El camino hacia una vida auténtica. En ambos vamos a intentar entender qué es lo que verdaderamente nos importa y le da significado, sentido y alegría a nuestra vida. En síntesis, vamos a aprender a ser nuestros mejores aliados, a entender quién verdaderamente somos y cómo cuidarnos, y así ser más compasivos y asertivos con los demás. Les mando un abrazo fuerte! Delfin Ig: @delfinadeachaval