Columna de Delfi de Achával - marzo


¿Cuáles son las claves para vivir una relación de pareja sana?


¡Hola querida comunidad! ¿Cómo estan?

Hoy quiero contarles un poco más sobre algo que me preguntan mucho en consultorio las parejas con quienes trabajo, y tiene que ver con aprender juntos sobre cuáles son aquellos componentes que tienen que estar presentes para que una pareja sea sana.


El pilar fundamental que tiene que estar presente para que una pareja funcione es la CONEXIÓN EMOCIONAL. ¿Y a qué nos referimos cuando hablamos de esto? A la atención, el cuidado y la contención que brindo a mi pareja, y la percepción de cuánto de esto recibo de la otra persona.


La conexión emocional en una pareja tiene que ver con el APEGO, aquella relación afectiva más íntima, profunda e importante que da un sentido de estabilidad y seguridad necesario para tomar riesgos, crecer y desarrollar la personalidad en la vida.


El apego seguro lleva a una pareja a vivir una relación duradera en el tiempo, suele ser estable, relativamente consistente y es permanente durante la mayor parte de la vida de una persona.


¿Y cómo lograrlo?

· Estando atentos a no perdernos en la vorágine de nuestras rutinas y a buscar momentos para estar más cerca del otro.

· Registrando qué aspectos de él/ella admiramos. La clave para reactivar una pareja es observar cómo hablamos del otro a los demás, sobre todo cuando no estamos discutiendo.

· Siendo conscientes de qué problemas son “solubles”, es decir, posibles de resolver, y cuáles son aquellos en que tenemos que cultivar la aceptación de que eso no va a cambiar.

· Volviéndonos expertos en enviar al otro intentos de reparación, entrenando nuestra percepción de qué frase o acción puede ayudar a bajar la tensión en una discusión, para frenar y evitar el desborde.

· Aprendiendo recursos para calmarnos y así poder regularnos y también coregular al otro, y evitar la reactividad, esa respuesta de lucha-huida.

· Habilitando nuestro ser vulnerable para cultivar la empatía y la confianza en el otro. Solo así podemos sentir que el otro es nuestro confidente, y no sentirlo una amenaza.


Desde la neurociencia, sabemos que una relación conflictiva aumenta un 35% la posibilidad de enfermarnos y acortar nuestra vida en un promedio de 4 años. Además puede generar estrés crónico y eso llevar a síntomas o enfermedades asociadas al estrés como ansiedad, depresión, violencia u abuso de sustancias. Es por esto que es tan importante la prevención y el diagnóstico temprano de las dificultades que podemos ver en nuestra pareja.

Así que los y las invito a hacer el ejercicio de releer cada uno de los ítems de los que hablé antes (si pueden hacerlo en pareja, mejor), y ver si necesitamos ajustar alguno de ellos, para así prevenir futuros problemas más profundos. Y si sienten que muchos de estos indicadores de salud no están presentes en sus parejas, siempre es importante poder pedir ayuda a tiempo a un profesional que nos ayude.


¡Abrazo fuerte y nos vemos pronto en el próximo Newsletter!


Delfina