Cómo escaparse de una primera salida

En el grupo de Telegram salió el tema de cómo eyectarse de una salida, cuando te das cuenta de que la cosa no da para más.

A esta altura ya sabrán la anécdota de que una vez yo me escapé en plena cita, un viernes en Bella Italia, porque vi que el Negro me chateaba desde UK, mientras que el salidor que tenía en frente era un narcisista plomazo.

Lo que hice yo no lo recomiendo; léase, interrumpirlo en plena charla y decirle "te mando un beso, esto no va a funcionar" y, sin más, salir corriendo a pedirme un taxi.

La pregunta es, entonces, ¿cuál es la forma más decorosa de dar la cita por terminada? ¿Apelar a la honestidad brutal, como hice yo? Tal vez te parezca medio chocante, aunque a la vez al flaco le ahorré tiempo y pudo recuperar su viernes a la noche.

Si llegaras a optar por esta alternativa, lo mejor es usar alguna frase gentil pero que no dé lugar a ambiguedades, algo así como: "Che, pareciera que no tenemos mucho en común, ¿no? ¿Qué te parece si pedimos la cuenta y vamos volviendo?". Lo bueno de esta opción es que es mejor ponerse una vez bordó que 100 veces colorado; es decir, pasás un momento acalorado al pronunciar estas palabras pero te ahorrás que el flaco te llame para volver a salir.

Hay quienes proponen que deberían existir apps para resolver el intríngulis y otros que acuden a amigos; es decir, les mandan alguna Batiseñal y quedan a la espera de que los rescaten, proveyéndoles de alguna excusa para huir. Otros, previsores (¿o pesimistas?), ya encaran la salida adelantando que al día siguiente tienen una reunión temprano; si la salida va bien, no vuelven a mencionarlo y, si va mal, echan mano de la coartada.

Lo malo de usar excusas es que tarde o temprano tendrás que enfrentar la verdad y admitir que no estás interesada en la otra persona (o seguir poniendo excusas hasta que el otro capte el mensaje).

El tema da para debatir, porque si bien la educación está ante todo, después de dos horas de salida pernuzzi, también es válido que quieras darla por concluida.

No sé vos, pero para mí la honestidad garpa cantidad, ahorra tiempo y, sobre todo, energías.